sábado, 8 de agosto de 2009

Homenajes


HOMENAJE A LILIANA MAYO
LA PSICOLOGA PERUANA MAS DISTINGUIDA

Nuestro Homenaje a la labor de Liliana Mayo por su entrega a los niños con habilidades diferentes. Ella ha recibido las más altas distinciones peruanas y extranjeras: La Orden del Sol del Perú y el Premio Reina Sofía de España.























En la foto la vemos en su diaria labor en el Centro Ann Sullivan. Ella es una de las promotoras más exitosas de las Escuelas de Padres, que es una labor de psicologia comunitaria modelo.
















HOMENAJE A GUSTAVO RIOS

Nuestro Homenaje a la vida y obra de Gustavo Rios, destacado psicologo y catedratico de la Universidad Garcilaso de la Vega









HOMENAJE A MARIA ANGELA CANEPA

Soñé que tenía una entrevista con Dios... ” Te gustaría entrevistarme?” Dios preguntó. ”Si tienes tiempo," le dije. Dios sonrió. ”Mi tiempo es eterno, qué quieres peguntarme?” ”¿Qué opinas de mi?...” preguntéY Dios me respondió...Estas tan ansioso por el futuro, queolvidas el presente; vives la vida sin presente y como si nunca fueses a morir,y mueres como si nunca hubieses vivido...."”Tienes prisa porque tus niños crezcan - y tan pronto crecen quieres que sean niños de nuevo. Pierdes tu salud para hacer dinero y luego usas tu dinero para recobrar la salud.Las manos de Dios tomaron las mías y estuvo en silencio por un rato y entonces le pregunté... ”Padre, dime, qué lecciones deseas que yo aprenda?”Dios respondió con una sonrisa: Que aprendas que no puedes hacer que todos te amen y lo que puedes hacer es amar a los demás.Que aprendas que lo más valioso no es lo que tengas en la vida, sino que tienes vida.Que aprendas que no es bueno compararte con los demás. Que aprendas que una persona rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos.Que aprendas que únicamente toma unos segundos herir profundamente a una persona que amas, y que puede tomar muchos años cicatrizar la herida.Que perdonar se aprende perdonando..... Que aprendas que hay personas que te aman entrañablemente, y que muchas veces no saben como expresarlo .....Que aprendas que dos personas pueden mirar la misma cosay las dos percibir algo diferente.Que perdonar a los otros no es fácil, y que perdonarse a si mismo es el primer paso..... Y que aprendas que Yo siempre estoy aquí para tí… SIEMPRE.
Esta es una novena de la Madre Teresa que empezó en 1952,María Angela podría decirnos este mensaje y sobre todo que es posible construir el reino de Dios en la tierra, por ello hemos incluido este mensaje. “María Angela Cánepa, es una psicóloga de la Universidad Católica que ha realizado un valioso trabajo como psicóloga comunitaria desde hace más de 25 años, contribuyendo a la organización vecinal, la defensa de los derechos del niño y de la mujer, la organización juvenil, la prevención de la violencia, etc. Es una exponente influenciada por la Teología de la Liberación del Padre Gustavo Gutiérrez, que ha brindado significativos aportes con sus investigaciones sobre la juventud, la violencia, la metodología de trabajo comunitario, etc. Su compromiso y tantos años de fructífera labor merece un reconocimiento”. Este es el texto con el cual fundamenté para que el Colegio de Psicólogos le otorgue el Premio Nacional en Psicología. Hace más de 25 años los psicólogos que comenzamos a hacer psicología comunitaria en el Perú nos preguntábamos si nosotros éramos los pioneros en esta área, pero encontramos que varios psicólogos venían ya haciendo trabajo comunitario muchos años atrás, entre ellos: María Angela Cánepa. María Angela tuvo un trabajo muy destacado en CIPEP y presentó una valiosa experiencia, Cecilia Barnechea fue una de las colegas con las que ella compartió experiencias. Años más tarde, cuando surgió el fenómeno terrorista, los psicólogos sociales y comunitarios nos reunimos y debatíamos sobre el fenómenor de la violencia en el Perú, entre otros, participaban María Angela Cánepa y Cecilia Barnechea . María Angela Cánepa había logrado sistematizar mucho material sobre el fenómeno de la violencia, que después llegó a publicar en varias revistas, así trataba sobre el lenguaje que se empleaba en la comunidad, las formas de comunicación, las claves de comunicación; y, esto la llevó a investigar el tema jóvenes, sobre el cual escribió el libro “Esquinas, rincones y pasadizos”, que son los lugares en los que los jóvenes se juntan, hablan y desarrollan su identidad. Pocos años después, en 1992, formamos el Foro Peruano de Psicología Social y María Angela asistió en dos oportunidades para exponer sobre el tema de violencia y la juventud. María Angela nos ilustraba en sus conversas, sus textos. Representó a Perú junto con Ismael Vega, Ana María Rebaza y Flor Valdez en un Seminario Internacional en Chile en 1991, allí ella diría: “Yo me llamo María Angela Cánepa, vengo de Perú. Yo comencé a trabajar a fines de la década del 70 con organizaciones populares, urbano marginales les decimosen nuestro país. Fuimos espectadores y promotores también de un auge muy bonito, muy fuerte: el movimiento popular y ahora somos espectadores de una decadencia y de una muerte –casi de muchas organizaciones- y de la crisis de credibilidad de los dirigentes y de los cuadros políticos, a los que habíamos acompañado en todo el proceso. Como psicólogos, que trabajamos en barrios populares, recibimos las demandas de gente que está amenazada de muerte por las fuerzas armadas o por Sendero Luminoso, por ser dirigentes de izquierda. Al mismo tiempo, nosotros estamos sintiendo toda esta paradoja, que es nuestro país ahora” “Estamos entre dos fuegos y no poder construir, mantener y fortalecer las organizaciones sociales y la democracia, al que se había logrado no llegar, pero sí atisbar por ahí”....“La violencia irrumpe en procesos de desarrollo, de pastoral, o de educación, como una sanción arbitraria contra todo aquel que trabaje por la vida. Se dirige contra la población civil en permanente lucha por la sobrevivencia... Desestructura supuestos, y rompe incertidumbres...”...”vimos la importancia de trabajar la persistencia de una identificación con los muertos- las víctimas- como proceso inherente, a este vivir a medias,: como sustrato de la pena, la parálisis, la desesperanza.....” “...personalmente saco fuerzas del contacto mismo con la gente, del reconocimiento de su trabajo, su trayectoria, su sentido. Yo siento que este trabajo fragiliza, a mí por lo menos, pero las fuerzas para hacerlo están en el sentido que tiene conocer a estas personas, apoyarlas, acompañarlas en un trozo de sus vidas” A María Angela siempre la recordamos mirando con ternura, con su pelo ensortijado y siempre brindando una sonrisa amistosa. Una emergencia nos apartó de su presencia, repetidamente preguntamos si era ella, si no era otra persona y aun después del último adiós que nos comunicó nuestra amiga Fanny aún así insistimos porque nos era muy dificil aceptar esta realidad, motivos de enfermedad en mi caso y de otros motivos en otros casos no nos permitió llegar antes a decirle adiós. Pero su vida, su obra, su producción y su sonrisa esperanzadora nos la recordará siempre. Queremos decirte María Angela que el libro sobre Psicología Social que escribimos en el Foro Peruano de Psicología Social será dedicado entre otros psicólogos a tu persona porque tu eres un símbolo valioso, que serás siempre ejemplo de compromiso y de aporte a nuestro país María Angela Cánepa nos ha dejado pero vivirá SIEMPRE.
HOMENAJE A LUIS ESTRADA DE LOS RIOS
PRIMER PSICOLOGO DEL PERU Y DE SAN MARCOS
Nuestro homenaje al que fuera el primer psicologo del Peru, Decano de la Facultad de Psicologia el Dr. Luis Estrada de los Rios. Transcribimos un discurso suyo y una Semblanza por parte de la Ps. Gloria Diaz
Revista de Psicología - Vol. I Nº 1 Julio 1997

DISCURSO DEL DR. LUIS ESTRADA DE LOS RÍOS EN LA CEREMONIA DE SU NOMBRAMIENTO COMO PROFESOR EMÉRITO
Sr. Vicerrector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Dr. Gabriel Huertas; Dr. Carlos Ponce, Decano de la Facultad de Psicología; Dr. Julio Carozzo, Decano Nacional del Colegio de Psicólogos del Perú, Srs. profesores eméritos distinguidas autoridades, Srs. profesores, alumnos y público en general.
Agradezco profundamente este nombramiento que se me ha otorgado el día de hoy, más por la buena fe, por la buena voluntad de los profesores y alumnos, que por mis méritos personales.
Es un momento sumamente interesante en la vida del docente. De algún modo se pone final a lo que podríamos denominar la docencia formal, la docencia regular, y se da comienzo a una docencia extraordinaria la del profesor emérito.
Debo agradecer al Decano de la Facultad de Psicología, por sus hermosas palabras, tomando citas de algunas de mis conferencias que tiene él en videos que yo aún no he visto ni podido obtener.
Agradezco a la Dra. Violeta Tapia, con quien me une una gran amistad y una gran tradición de colaboración desde la época de estudiantes, en que organizamos eventos y efectuamos el primer ciclo de conferencias de psicología, donde intervino el Dr. Adolf Meyer-Abich de la Universidad de Hamburgo, el Dr. Julio Endara de Ecuador, el Dr. Cohen de Canadá y otros más. Fue realmente una serie de conferencias interesantísimas, espectaculares y que fueron publicadas en nuestro Boletín de Psicología que editaba el Centro Federado de Psicología.
También recuerdo, en este momento, que nos une una vieja amistad con el Dr. Gabriel Huertas, pues cuando yo ingresé a esta Universidad al primer año de Letras en el año 53, la Federación Universitaria de San Marcos que funcionaba en este recinto, había sido capturada y expulsada al extranjero. Entonces el Dr. Huertas, con otros alumnos de la época, formaron la comisión reorganizadora de la Federación Universitaria de San Marcos y yo fui nombrado delegado ante dicha comisión por los alumnos del primer año, y trabajamos en un ambiente de mucha tensión hasta que logramos que la Federación Universitaria de San Marcos volviera a funcionar.
Tengo también grandes recuerdos de este local porque aquí funcionaba la Federación Universitaria y con frecuencia me quedaba, durante varios años, hasta altas horas de la madrugada en medio de sustos y correrías y de una serie de cosas por el estilo. Fue una labor que consideraría positiva.
Es un momento también oportuno para rememorar las experiencias como profesor, aunque sea brevemente. Diría que la docencia es una búsqueda permanente de libertad, de esta libertad humana que es diferente a la libertad animal. Porque la libertad animal simplemente significa que el animal hace lo que quiere y lo que sus instintos le permiten. La libertad humana es diferente, es una toma de conciencia, un darse cuenta de una serie de situaciones que permiten fijarse objetivos, la sociedad será tanto más libre en cuanto permita la realización de esos objetivos, y esta carrera comienza desde el primer año en que uno es alumno.
Recuerdo cada situación que he vivido; cómo en el año 59 en que se formaron los primeros jurados para entrevistar a los alumnos que habían aprobado el examen de conocimientos y pasaban a entrevista. Este examen no pretendía en realidad explorar conocimientos, sino saber de la personalidad universitaria del futuro estudiante. Tan es así que teníamos sus certificados de estudios del colegio, no con la finalidad precisamente de poner una nota, porque algunos no tenían notas buenas sino que había la intención de estudiar el proceso por el cual el alumno incrementaba o bajaba sus notas. Si aumentaban sus notas del primero al quinto, significaba que estaba mejorando y eso quería decir que su futuro podría ser promisorio. Si por el contrario estaba perdiendo notas, esto significaba de algún modo que se estaba deteriorando. Esta entrevista buscaba por tanto conocer las cualidades universitarias.
Más tarde esta preocupación se vio todavía mejorada, cuando el año 63 se formó la comisión para organizar la Facultad de Estudios Generales; comisión que dirigió el hoy día ya legendario Augusto Salazar Bondy. Para él, el verdadero universitario era el que desarrollaba una «actitud culta» ¿Qué quiere decir una actitud culta? Yo creo que esta actitud tenía dos aspectos: si el sujeto tenía una madurez adecuada y una erudición mínima puede enjuiciar y analizar los fenómenos que le rodeaban, es decir podía tomar conciencia de una serie de aspectos que a la postre iban a significar una mejor percepción de la realidad.
Creo que la «actitud culta» sigue siendo algo sumamente importante. Por lo pronto también la sección de Psicología dentro del Instituto de Filosofía comenzó a luchar contra lo que llamaríamos la psicología verbalista para destacar e instaurar una psicología científica. La psicología verbalista se refería a aquellos discursos que eran las clases de psicología, sin que el profesor tenga una auténtica relación con la realidad. En cambio la psicología científica pretendía por el contrario solamente referirse a hechos comprobados experimentalmente.
Hoy día creo que esto fue en cierto modo un error, porque se necesita el verbalismo para poder expresar adecuadamente las ideas y porque todo fenómeno psicológico que se estudie es de hecho científico, porque si no es científico no tiene ningún valor. Por supuesto una de las cosas con las cuales en esa época se luchó mucho fue contra las clases magistrales. La diferencia es que se pretendía hacer seminarios o sea grupos pequeños para tratar algún tema. Lamentablemente las clases magistrales son necesarias, por ejemplo clases como las que nos dieron Raúl Porras Barrenechea o Mario Alzamora Valdez fueron indispensables y tuvieron un gran valor formativo.
Nos sentíamos atraídos por aquello que creíamos el pensamiento objetivo. Así tuvieron un lugar preferencial las teorías del temperamento de Kretschmer, los libros de psicopatología de Kurt Schneider y Karl Jaspers, los cuales aparte de su aspecto médico son notables por un conocimiento profundo de la personalidad humana.
También eran obligatorios textos como Las habilidades humanas de Charles Spearman o La estructura de la personalidad de Felipe Lersh o La personalística de William Stern, un caso aparte era el libro del Dr. Walther Blumenfeld por ser un referente para sus clases teóricas. Hoy en día cuando uno pregunta a los alumnos sobre estas obras generalmente nadie las conoce. Ahora hay otro tipo de libros, quizás los autores tienen más interés en hacer que los alumnos comprendan con claridad el mensaje, un libro con mensaje es un libro de difícil comprensión. Hoy en día los textos son mucho más fáciles, quizás porque los alumnos tienen menos tiempo para estudiar y deben aprender rápidamente.
En los 70 hubo un movimiento para organizar las pruebas de «aptitud académica», del cual no fuimos extraños los psicólogos. Vino una comisión de la Universidad Católica de Chile y una de la Fundación Getulio Vargas de Brasil y se hicieron las primeras pruebas de este tipo que pretendían un pronóstico certero sobre el futuro académico del alumno.
Bueno, todas estas cosas se han hecho. Hoy día tenemos - creo que éste es un gran paso- , un Instituto de Investigaciones Psicológicas que está dirigido por la Dra. Frisancho. Ahí se están haciendo cosas interesantes y es una verdadera promesa para el futuro, y por eso también es importante el profesor emérito porque se integra a la investigación.
Hoy en día los psicólogos tienen muchos problemas que enfrentar en una sociedad mucho más compleja y conflictiva en lo que se ha llamado una aldea global. Mucho se ha hablado de prepararnos para el año 2000. Yo siempre fui un escéptico y me burlaba de los que hablaban del próximo siglo, pero recientemente han pasado una serie de hechos que indican que este va ha ser un paso muy importante, como por ejemplo, la disolución de la Unión Soviética, la tesis del «fin de la historia» o la expansión de la Informática y la Cibernética.
Viviremos en el postmodernismo que será una etapa muy interesante caracterizada por la Educación y el conocimiento. El hombre postmodernista va a tener una información a diario. Creo que un precursor del Postmodernismo fue Karl Popper, autor de La sociedad abierta y sus enemigos, quien no está bien leído por los psicólogos. Creo sinceramente que puede estar a la altura de Piaget, Freud, Pavlov y muchos representantes y fundadores de la Psicología. Popper señala que el hombre ve en el mundo las cosas que quiere ver, que hay una especie de conformación previa de los hechos. Nosotros pensamos que esta idea de Popper es muy difícil de conceptualizar, pero lo que significa es que para la psicología hay cambios revolucionarios, por ejemplo el aprendizaje no sólo será algo que se estudie de afuera hacia adentro, sino de adentro hacia afuera.
Esto significa que el hombre el año 2000, el postmodernista podrá tener información precisa del mundo, extraordinariamente precisa, que llevará a un individualismo muy grande, mucho más grande que el que ahora conocemos. El hombre modernista tenía que formarse una moral a través de su historia personal y de sus vínculos sociales, de los hábitos que le enseñaron sus mayores. El postmodernista podrá juzgar, por fin, por sí mismo la realidad, podrá tener una idea cabal con respecto a los hechos. Podrá tener una moral individual. Herbert Marcuse, que es un psicólogo excepcional, se preocupa mucho por el futuro. Avizoró que la liberación era una promesa, pero no pudo ver bien la idea del postmodernismo, por lo que ha merecido múltiples críticas, no vivió todavía en la revolución de la informática. Sin embargo la información podrá ser tan exacta que a pesar de que la moral sea individual no será diferente, sino muy parecida. O sea que no habrá un caos como podríamos pensar hoy en día por nuestra falta de información, por tener que vivir en una cultura donde no se puede analizar adecuadamente la realidad. Debemos aceptar lo que se nos da dentro de una sociedad y allí se pueden filtrar muchos errores, muchas contradicciones y nosotros las aceptamos. Tan es así que cuando en Psicopatología se dice que un rasgo anormal es aceptado socialmente pierde aquella calidad.
Hoy la psicología se esta enfrentando a nuevos y extraordinarios desafíos, no sólo la psicología, sino la universidad que debe adaptarse a las nuevas circunstancias que plantea la sociedad. Nosotros ya en el primer año de letras, con el Dr. Gabriel Huertas estábamos preocupados por la universidad y hoy día, más de 40 años después seguimos preocupados, nos hemos quedado con este bicho para siempre, y siempre estamos pensando en estos asuntos. La psicología ofrecía mucho y todavía sigue en realidad ofreciendo. Nosotros nos sentimos realmente orgullosos de haber pertenecido a la comunidad psicológica, de seguir perteneciendo y estamos decididos, dentro de nuestras posibilidades o quizás mas allá de ellas a seguir luchando. Pienso que todos los psicólogos tenemos esa obligación.
La psicología ha tenido muchos reduccionismos peligrosos. Se ha dicho que la psicología depende del problema social o que la psicología depende de lo biológico, y se han mostrado los efectos. Bien sabemos nosotros que lo biológico se condiciona por el medio ambiente, no es tan independiente y tampoco lo social vive por si sólo. En realidad una perspectiva que ha estado circulando los últimos años, que ve a la psicología como una unidad biopsicosocial, viene a ser lo más adecuado. El hombre hereda un organismo genético, también hereda una sociedad; desgraciadamente ha estado preso en estos dos aspectos. Como decíamos el postmodernismo podrá liberarlo. Ya las ideas sobre la liberación, sobre todo en el campo sexual, han causado un revuelo terrible y una oposición, pero es necesario poder trabajar con ella, es necesario poder pensar, reflexionar y repensar que esta es fundamentalmente nuestra labor.
Quiero una vez más agradecer a todos los presentes, al Decano del Colegio de Psicólogos, quien también ha tenido la gentileza de venir y a quien desearía encargar por su intermedio para que esta noche, que hay una gran asamblea en el Colegio, dé mi más sincero saludo y mi más sincero deseo que los psicólogos puedan seguir construyendo nuestro país, nuestro país que realmente necesita tanto de la psicología, y si alguien quiere y cree que no necesita la psicología es, a mi modo de ver, porque no ha tomado conciencia. Es lo que decimos, la libertad de la toma de conciencia. No se toma conciencia en muchos niveles, a mi me consta porque yo he estado en una institución en la que estaba encargado de la psicología y debía aceptar muchas situaciones antipsicológicas, algunas veces incluso me decían «mejor que no venga el psicólogo porque va a llenar al paciente de ideas que lo va ha perturbar más», no se tenía la menor idea de lo que se estaba hablando, pareciera como si el Psicólogo no supiera manejar una situación humana. La mejor idea era que necesitaba hablar, porque el psicólogo debe ser un personaje que pueda hablar y dialogar, tanto individualmente como en público.
Nuestra universidad cuatricentenaria es incomprendida muchas veces por la sociedad, pero es una universidad que tiene en su seno personas realmente importantes. Además en nuestra universidad no se trata del personalismo, de que tal o cual persona sea una lumbrera, sino se trata de ambiente. Realmente en esta época modernista, es un ambiente cultural muy positivo.
Siempre en nuestra universidad se han hablado de los problemas nacionales. Quizás en esto también han cambiado un poco los psicólogos. Antes nos interesábamos mucho en el indio, los grupos marginales y los grandes problemas sociales. Cuando yo he tenido oportunidad de pedir a psicólogos egresados que en mis cursos de postgrado escojan temas de trabajo, ellos hablan del niño de la calle, de la mamá, del papá y de los enfoques clínicos. Yo no sé, pero, ya no hay inquietud por tratar los grandes problemas que afectan a nuestro país, yo creo que la universidad debe hacer lo posible porque se retome esta problemática y se vuelva a trabajar dentro de nuestra realidad social. Cualquier psicólogo puede trabajar en un lugar lejano del país, sea en la sierra o en la selva, puede encontrar grupos humanos novedosos. Todavía hay mucha tierra virgen en nuestro país y es necesario que el universitario, como todos los psicólogos, tomen en cuenta esto. No es posible tampoco vivir decididamente dentro de un interés económico; hacer algo porque nos pagan, porque eso seria el final de la sociedad. Hay un aspecto cívico y voluntario, un aspecto en que uno colabora porque piensa que es algo útil y necesario, no porque va a ganar nada, esto es una cuestión que debemos hacer que siga así.
Yo quiero agradecer a todo el público asistente, agradecer a las autoridades, agradecer a los alumnos, y decirles que me siento muy comprometido, que mi vida docente quedó como una sinfonía inconclusa. Ahora me dan la posibilidad de colocar algunas notas más, nunca llegara a estar concluida, pero siempre se puede incrementar.
Agradezco una vez más a las autoridades por esta nominación que me han hecho y tengan la seguridad que yo trataré de cumplir con el compromiso, no estoy muerto todavía. Todavía puedo luchar y la verdad es que lo haré, gracias.
Revista de Investigación en PsicologíaISSN 1609-7475 versão on-line

Rev. Investig. Psicol. (Online) v.11 n.1 Lima jun. 2008

DOCUMENTOS
Semblanza póstuma. Dr. Luis Estrada de los Ríos. Profesor emérito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Palabras de despedida en ocasión de los ritos funerarios, recordatorio y descanso eterno (viernes 28 de marzo de 2008)
Gloría Díaz A.
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú

Estamos aquí para despedir físicamente al Dr. Luis Estada de los Ríos, quien durante su paso por la tierra deja una estela de gran trascendencia.
El Dr. Luis Estrada de los Ríos fue el primer psicólogo de profesión en el Perú, el primer Decano del Colegio de Psicólogos y también el primer jefe del Departamento de Psicología del Hospital Edgardo Rebagliati Martins en 1985, lugar donde diversificó la intervención de los psicólogos en los diferentes servicios médicos como Pediatría, Neurología, Gastroenterología, Cardiología, Oncología, Reproducción Humana, Medicina Física y Rehabilitación, Obstetricia y Hemodiálisis, saliendo del ámbito exclusivo de la Psiquiatría, que era una añeja y enraizada concepción hospitalaria. Estas gestiones las realizó con valentía y perseverancia, venciendo el cansancio y las incomprensiones, y cada logro que obtenía lo disfrutaba con humildad, siendo así, un visionario de la Psicología Clínica y de la salud en el Perú.
Son muchas las cualidades de este insigne hombre, que dejan huella en las diversas generaciones de psicólogos del Perú; generaciones que fueron directamente formadas por él, así como generaciones de psicólogos que hoy gozan de las luchas, ideales y conquistas realizadas por el Dr. Estrada de los Ríos.
Cómo no recordar el reconocimiento de las instituciones de Salud a la labor del psicólogo. Gracias a la gestión que realizó el Dr. Estrada (quien hizo una fundamentación técnica científica de la actividad del profesional psicólogo en los diversos ámbitos de salud en el año 1982, ante el Congreso de la Nación, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Trabajo y ante el Directorio del Seguro Social) la profesión de la Psicología logró ser reivindicada, poniéndose al mismo nivel de las otras profesiones de la salud.
Cómo no recordar en lo académico, sus conferencias magistrales llenas de lucidez y excelsa cultura psicológica, que lo ubican como uno de los grandes de su generación.
Cómo no recordar que esas conferencias sirvieron a muchos psicólogos para conocer a plenitud la comprensión de la naturaleza humana.
Cómo no recordar sus sentimientos profundos de verdadero amor a su Alma Máter, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a la que fervorosamente dedicó gran parte de su vida.
Cómo no recordar al docente universitario, que en sus clases no solamente nos brindaba un significativo bagaje de conocimientos, sino que también generaba permanente interés cognitivo alentando a sus discípulos a profundizar sobre los diversos temas psicológicos.
Cómo no recordar sus dones innatos de gran maestro, motivando a sus alumnos en un ambiente ameno aun en los temas complejos y transmitiendo sus conocimientos y experiencia profesional con ética, desprendimiento, comprensión y generosidad.
Cómo no recordar su elocuente disertación, al recibir el Premio de Investigación “Guillermo Kaelin de la Fuente” en 1990, cuyo impacto dio origen a la intervención psicológica en el campo del estrés laboral en los diversos grupos ocupacionales del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins y que actualmente se atiende a nivel nacional en el seguro social.
Cómo no recordar al destacado profesional que dedicó su vida a ayudar a superar el sufrimiento humano rescatando al hombre de sus temores y llevándolo a la búsqueda de su realización personal.
Cómo no recordar al ser humano que supo enfrentar los bemoles de la vida con dignidad.
Tenemos confianza de que Ud., Dr. Estrada, hombre ilustre y sobre todo hombre bueno, tendrá un lugar privilegiado en el cielo por su entrega a los hombres y mujeres sufrientes y por el apostolado que usted hizo de la docencia.
Dr. Luis Estrada de los Ríos, maestro y amigo, descanse en paz

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